Un paseo por Manhattan

No hay nada como despertarse una mañana en el Hotel Palace de la Avenida Madison de Nueva York para sentirse como un auténtico protagonista de Gossip Girl. Rascacielos en los que sus ascensores suben y bajan sin parar y gigantescos halls con aroma al primer café de la mañana abarrotados de transeúntes de diferentes nacionalidades que van y vienen con sus maletas. De repente te das cuenta de que esa ciudad, referente del mundo del arte, la cultura y la moda, nunca duerme y a sus habitantes les late el corazón a mil por hora.

Nueva York te recibe tal y como es, con su ritmo frenético y sus enormes contrastes. Salir a pasear una mañana por cualquiera de las avenidas de Manhattan es el mejor modo para comenzar a empaparte de las costumbres y el ambiente neoyorquino. La mayoría desayuna literalmente de camino al trabajo, pero para aquellos ociosos, bohemios o que tienen una mañana menos ajetreada, los desayunos de Europa Café son toda una experiencia. Puedes elegir entre una gran variedad de sándwiches, pancakes, muffins, croissants, scones o los tradicionales bagels, unas rosquillas de pan de especialidad judía hervidas y horneadas con forma de donut.

La capital del arte y la moda por excelencia ofrece una gran variedad de propuestas y oportunidades a la hora de ir de shopping. Si quieres rodearte de las boutiques más lujosas de la Gran Manzana no tienes más que adentrarte en la zona alta de Manhattan. En el Upper desfilan un sin fin de tiendas que se presentan con sus magníficos y elegantes escaparates. A partir de la 48 con la Quinta Avenida puedes encontrar los locales de firmas americanas como Ann Taylor, Kenneth Cole, Cole Haan, Banana Republic, Juicy Couture o Saks Fifth Avenue, uno de los grandes almacenes más distinguidos de la ciudad, favorito de Carrie en Sexo en Nueva York, que abrió en 1924. Pero es a partir de la 56 con Madison y la Quinta Avenida donde encontrarás el tramo más exclusivo, 30 manzanas entre las calles 56 y 86 en las que conviven tiendas como Abercrombie & Fitch, considerada como el presente del lujo casual, o la juguetería FAO Schwarz, con las tiendas más selectas de conocidas firmas como Prada, Gucci, Bulgari, Louis Vuitton, Chanel o la conocida joyería Tiffany. Un auténtico corredor del lujo que tuvo su origen cuando la alta sociedad se trasladó al norte de la ciudad, una tendencia que se inició en 1906. Desde entonces la Quinta Avenida ha sido sinónimo de distinción y riqueza. Sin embargo, en esta zona de iglesias, sinagogas, majestuosos hoteles, rascacielos, tiendas famosas y alto nivel de vida no sólo hay lugar para las compras, también se asientan importantes museos como el MOMA, que ofrece una de las mejores colecciones de arte moderno del mundo, el Museo Metropolitano, que contiene la colección de arte más amplia del mundo occidental, o el Guggenheim, cuyo edificio diseñado por el arquitecto Frank Lloyd Wright constituye quizá su mejor obra.

Pero si lo que buscas son nuevas tendencias y prendas exclusivas empapadas de arte no tienes más que  vivir la experiencia de coger el metro neoyorquino, uno de los más grandes del mundo que abre todos los días del año las 24 horas, hasta la estación de Broadway-Lafayette, al sur de la calle Houston, en la zona baja de Manhattan. Justo en la otra punta de la ciudad, en las calles del Soho, se acomodan los diseñadores y firmas más vanguardistas. En los años 60 esta antigua zona industrial estuvo amenazada de demolición pero su excepcional arquitectura de hierro se salvó gracias a que numerosos artistas empezaron a instalarse en las amplias naves altas de la zona llamadas lofts, lo que hizo que se abrieran numerosas galerías de arte, cafés y tiendas. Se convirtió así en un distrito en el que la moda y el arte van de la mano. En la confluencia de la histórica calle Greene, a lo largo de cinco manzanas empedradas, hay 50 edificios de hierro colado, fechados entre 1869 y 1895. Esos conjuntos arquitectónicos con magníficas hileras de fachadas han hecho que los galeristas más contemporáneos abran sus galerías de arte o los diseñadores más modernos como Anne Sui, Betsey Johnson, Marc Jacobs o nuestra colorida Agatha Ruiz de la Prada presenten sus colecciones en espacios únicos y originales que armonizan con el carácter de este barrio célebre.

Lo cierto es que Manhattan es un cóctel de barrios con sabor étnico que siempre te sorprende, pero en ningún otro sitio se percibe tan claramente como en el Lower East Side donde se establecieron numerosos inmigrantes italianos, chinos y judíos conservando sus costumbres. El enclave étnico de mayores proporciones es Chinatown. Sus calles están llenas de puestos de verduras, curiosidades y fábricas artesanas. Si te gusta la gastronomía, en esta zona hay centenares de restaurantes chinos y judíos de calidad como el Katz’s Delicatessen, este deli judío es todo un clásico que sigue sirviendo los mejores bocadillos de pastrami y cecina de la ciudad. También merecen una visita los alrededores de la calle Mulberry donde se encuentra el barrio de Little Italy lleno de ambiente y de color, una zona donde se puede comer en un entorno agradable y a muy buen precio. El restaurante La Mela ofrece pasta italiana casera entre un sin fin de fotos de numerosos clientes, y en el restaurante Da Nico se puede comer una excelente carne a la brasa o pizzas en horno de piedra.

Pero si lo que quieres es probar una auténtica hamburguesa americana, el hotel Le Parker Meridien ha abierto Burger Joint, un restaurante con aspecto clandestino y un tanto kitsch con algunas de las mejores hamburguesas de la ciudad junto con las de Jackson Hole donde te ofrecen 28 variedades distintas de un tamaño descomunal. Sin embargo, una visita a Nueva York no estaría completa sin degustar los delicatessen de alguno de los mejores restaurantes o bares de moda de la Gran Manzana como la cocina americana y francesa del The Modern o la cocina asiática del popular restaurante Tao frecuentado por numerosos famosos, porque en Nueva York no todo son hamburguesas y perritos calientes de los puestos callejeros.

Cuando la noche cae, la cara más deslumbrante de Nueva York se divisa desde cualquier punto. Luces y acción. El brillante neón de las carteleras de los teatros se mezcla con el del Times, las vallas publicitarias, las retransmisiones de televisión en directo y muchos otros creando un auténtico espectáculo de luces. Times Square es el pulmón donde se respira el glamour de Broadway con los modernos espectáculos de la ciudad. Punto de referencia para 39 teatros que transforman los mejores musicales del mundo en una experiencia inolvidable.

Nueva York es una ciudad cuyo mestizaje cultural la convierte en un lugar único que no puedes dejar de visitar porque dar un paseo por Manhattan es todo un espectáculo, un cóctel con sabor étnico.

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